La naturaleza continúa su curso,
Todo sigue bien.
El joven almendro luce sus flores alegre.
El sabio olivo centenario, dignamente, va forjando sus ramas y sus hojas de plata con tino y con paciencia.
La yegua, libre, alimenta su plenitud a su antojo.
En el borde del camino brotan "blendas bordas" y "linsones".
¡Naturaleza divina!
A pesar de los lacerantes rayajos de los aviones.
E.G.S.